El tratamiento con neuromoduladores es una técnica avanzada que utiliza sustancias inyectables para relajar temporalmente los músculos faciales responsables de la formación de arrugas. Al aplicar este tratamiento, conseguimos suavizar las líneas de expresión ya existentes y prevenir la aparición de nuevas arrugas, logrando un rostro revitalizado, joven y con un aspecto completamente natural.
El tratamiento con neuromoduladores es ideal para quienes desean combatir las arrugas sin perder la naturalidad de su expresión facial. Además de tratar las líneas de expresión, los neuromoduladores son efectivos para corregir pequeñas asimetrías faciales, lo que permite alcanzar una armonía estética que realza la belleza natural de cada paciente. En Clínica María Ríos, este procedimiento es realizado exclusivamente por profesional médico altamente cualificado, lo que garantiza resultados seguros y efectivos.
El tratamiento con neuromodulador es perfecto para aquellas personas que desean prevenir o tratar las arrugas dinámicas o de expresión, las cuales suelen formarse en las zonas donde los músculos faciales están más activos. Las áreas más comunes para la aplicación de neuromoduladores incluyen:
Además, los neuromoduladores para arrugas también son recomendados en el tratamiento de ciertas condiciones oculares, como el blefarospasmo o la ptosis, proporcionando alivio estético y funcional.
Cada vez más personas entre los 28 y 30 años están optando por los tratamientos con neuromoduladores como medida preventiva contra las arrugas. Al relajar los músculos faciales que causan las líneas de expresión, este tratamiento permite retrasar la formación de arrugas profundas, manteniendo la piel uniforme y una apariencia fresca y natural. Es una excelente opción para quienes buscan mantener su piel joven sin necesidad de recurrir a intervenciones invasivas.
Antes de comenzar el tratamiento con neuromoduladores, en Clínica María Ríos realizamos una evaluación exhaustiva de la piel y las áreas faciales a tratar. Un médico especializado en rejuvenecimiento facial tomará fotografías antes y después del procedimiento para garantizar un seguimiento detallado de los resultados.
El procedimiento es rápido y se realiza generalmente en consulta. Para minimizar cualquier molestia, aplicamos una crema anestésica en las zonas a tratar antes de inyectar pequeñas cantidades del neuromodulador en los músculos específicos. Dependiendo de las necesidades individuales del paciente, el tratamiento puede durar entre 15 y 30 minutos, sin requerir tiempo de recuperación significativo.
Para obtener los mejores resultados del tratamiento con neuromoduladores, es esencial seguir algunas recomendaciones tras la sesión:
No recostarse durante las 4 horas posteriores al tratamiento.
Evitar la exposición directa al sol, ejercicio intenso, saunas o masajes faciales en las primeras 24 horas.
Los resultados definitivos se aprecian entre el tercer y séptimo día, y tienen una duración de 4 a 6 meses.
Para mantener los efectos, se recomienda realizar el tratamiento entre 2 y 3 veces al año, dependiendo de las características individuales de cada paciente.
El tratamiento con neuromoduladores es seguro y ampliamente utilizado en el ámbito de la medicina estética. Sin embargo, en raras ocasiones pueden presentarse efectos secundarios leves, como cefalea, pequeños hematomas en el área de la inyección o sensibilidad temporal en la zona tratada. En casos excepcionales, podría haber una caída temporal del párpado o lagrimeo, efectos que se resuelven espontáneamente en pocos días.
Este tratamiento no está recomendado para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, así como para personas con ciertas condiciones médicas, como enfermedades autoinmunes, infecciones activas o pacientes que estén bajo tratamiento con anticoagulantes.
No, cuando el tratamiento con neuromodulador es realizado por profesionales experimentados, los resultados son completamente naturales, preservando la expresividad de tu rostro.
Sí, los neuromoduladores pueden combinarse con otros procedimientos de medicina estética, siempre bajo la recomendación de nuestros especialistas, para lograr un resultado global más armonioso.
Los resultados comienzan a ser visibles entre el tercer y séptimo día tras el tratamiento, y su duración habitual es de 4 a 6 meses.
El mejor momento para iniciar un tratamiento con neuromoduladores es antes de que las arrugas dinámicas se vuelvan profundas, lo que suele ocurrir a partir de los 28-30 años.
El tratamiento con neuromoduladores en Clínica María Ríos es una opción ideal para quienes buscan un rostro rejuvenecido y natural, sin renunciar a la expresividad. Gracias a la experiencia de nuestro equipo médico, podemos garantizarte un tratamiento seguro, eficaz y adaptado a tus necesidades específicas. No solo tratamos las arrugas que ya han aparecido, sino que también prevenimos que se formen nuevas, para que disfrutes de una piel más suave y un aspecto más joven por más tiempo.
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